Tres consejos para identificar la calidad de los alimentos que consumimos

calidad alimentos

Cada vez existen más productos y más variedades dentro de un mismo producto. Si no disponemos de información comprensible y transparente, todo esto puede llevar a una gran confusión sobre qué productos son saludables o ambientalmente responsables y cuáles no. En definitiva, como consumidores y consumidoras deberemos estar facultados para tomar decisiones informadas sobre la calidad de los alimentos que consumimos.

Además, la industria agroalimentaria despliega una gran creatividad de tecnología y mercadotecnia para ocultar al consumidor la naturaleza de lo que consume y por ello, encontramos etiquetas de todos los tamaños y colores que, por desgracia, en algunos casos solo se tratan de greenwashing. Por eso, en este post queremos darte algunos consejos para que no te engañen.

calidad alimentos

No existe un único aspecto que determine si un producto es de mejor calidad que otro. Cuando se habla de «calidad de un alimento» se hace referencia a diferentes atributos: propiedades de las materias primas utilizadas, origen, composición, trazabilidad, almacenamiento, envasado y comercialización, entre otros. 

Con la industrialización de la agricultura hemos cambiado nuestra forma de consumir. En la mayoría de los casos, se ha perdido el contacto directo con el productor y la única información que disponemos del mismo es su etiqueta. 

Existe mucha información útil que nos ayudaría a saber qué tipo de productos estamos comprando. Sin embargo, el Real Decreto 126/2015, que regula la información que debe aparecer en el etiquetado de los alimentos, solo obliga a proporcionar una información básica: 

  • La denominación del alimento. 
  • La lista de ingredientes, incluyendo aditivos y aromas. 
  • Grado alcohólico.
  • Presencia de alérgenos o intolerancias. 
  • La cantidad neta de un alimento sin contar el envase.
  • La fecha de caducidad o de consumo preferente.
  • Condiciones de conservación y modo de empleo. 
  • Nombre del envasador y dirección. 
  • País de origen o lugar de procedencia. 

Con el fin de hacer que los consumidores puedan elegir productos más saludables y presionar a los fabricantes a la elaboración de productos con mejor composición nutricional, surgen los etiquetados nutricionales frontales voluntarios, a falta de que la normativa europea decida sobre su obligatoriedad.

El famoso semáforo nutricional NutriScore entrará en vigor en los próximos meses en España, con cinco colores (del verde oscuro al rojo) asociados cada uno de ellos a una letra (categorías de la A a la E respectivamente y de mejor a peor calidad nutricional).

Esta herramienta, que ya se encuentra en casi todos los productos envasados, resulta útil para comparar dentro de la misma categoría de productos (por ejemplo, entre dos marcas diferentes de cereales de desayuno). Por el contrario, si se comparan entre categorías diferentes (por ejemplo, el kétchup con el aceite de oliva) se obtienen conclusiones que pueden interpretarse mal.

Desde el anuncio de su implantación, el NutriScore ha sido objeto de controversias. Para ver las críticas a este sistema, descárgate «Consumerismo, más allá de lo sostenible», un documento de trabajo para la «Guía para convertirte en un consumidor crítico y responsable».

Si quieres profundizar más sobre el etiquetado del envasado en la alimentación, descárgate nuestra Guía Práctica: La información obligatoria y el envasado eficiente. 

A continuación, te traemos tres ideas para que identifiques por qué unos productos tienen mejor calidad que otros. 

Fíjate en el origen o lugar de procedencia del producto 

Como hemos mencionado antes, tanto el nombre del envasador como el lugar de procedencia del producto, deben aparecer en su etiqueta. 

Los productos de cercanía o de km 0 son una excelente opción para llevar una alimentación saludable y sostenible. Se trata de productos que pueden proceder de nuestra provincia, comunidad autónoma o incluso país. 

Por el momento, no existe ningún sello que certifique que un producto es de km 0, pero el origen sí debe aparecer en el etiquetado, en el envase o en algún lugar visible en el punto de venta donde se encuentre el producto.   

También puedes ayudarte de los sellos asociados a un territorio o método de producción, son las conocidas como Denominación de Origen Protegida (DGP) o Indicación Geográfica Protegida (IGP).

calidad alimentos
Fuente: Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación

Estos productos tienen un menor impacto ambiental, ya que no son transportados miles de kilómetros desde su producción hasta su distribución. Además, son recogidos en el momento óptimo para su consumo, lo que significa que son productos más frescos que aquellos que vienen del extranjero.   

Los productos de cercanía o de km 0 reducen la distancia entre la producción y el consumo. De la misma manera, el número de intermediarios entre el productor y el consumidor es limitado, lo que favorece a la economía local y a la venta de productos a un precio justo.   

Los alimentos aptos para la venta deben estar en un estado de maduración óptimo y tener una estética presentable -según las políticas de los supermercados-, por lo tanto, cuanta más distancia haya entre el origen y el punto de venta, mayor riesgo de manipulación y deterioro del alimento existe. 

A nivel ambiental, la adquisición de productos de cercanía o de km 0 es una excelente opción para reducir el desperdicio alimentario ya que muchos de ellos los encontramos a granel, y esto ayuda a evitar envases innecesarios y más generación de residuos.    

Apuesta por la agricultura orgánica y ecológica

Los productos procedentes de agricultura ecológica sí cuentan con diferentes sellos y certificaciones. La más conocida es la Etiqueta Ecológica Europea (EEE).

Las ecoetiquetas o etiquetas ecológicas son distintivos que aportan información sobre los criterios ambientales y sociales que cumple un determinado producto. 

De esta manera, podemos saber por qué un producto es sostenible, si se ha elaborado de manera justa o si busca reducir al mínimo su impacto ambiental a lo largo de su ciclo de vida. 

calidad alimentos
Fuente: Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico

Según la FAO, la agricultura orgánica trata de utilizar de forma eficiente los recursos del terreno, procurando mantener la fertilidad del suelo y la biodiversidad agrícola. Al mismo tiempo, busca disminuir el uso de fertilizantes y pesticidas perjudiciales para el medioambiente y la salud.  

Por su parte, la agricultura ecológica es aquella que garantiza y certifica que sus productos están libres de pesticidas, antibióticos y transgénicos. También asegura el bienestar animal y la sostenibilidad a lo largo de la cadena de producción. 

Las certificaciones suelen estar verificadas por un tercero, que puede ser un organismo público o privado y suponen un sistema de garantía para los consumidores. 

Sin embargo, que un producto sea ecológico no quiere decir que sea de proximidad. Por ejemplo, comprar un aguacate ecológico procedente de Perú puede tener un impacto ambiental mucho mayor por su traslado y distribución que comprarlo en España (por ejemplo de Conil, Cádiz), aunque no proceda de agricultura ecológica. 

Como consumidores y consumidoras responsables debemos ser críticos a la hora de elegir y evaluar qué productos pueden tener un mayor impacto en nuestro bolsillo, en el medioambiente o en el entorno social, al margen de los sellos o etiquetas que lleve. Los consumidores debemos exigir un entorno alimentario favorable que facilite la elección de dietas saludables y sostenibles y beneficie la salud y la calidad de vida de los consumidores.

La tecnología, una gran aliada para conocer la calidad de los alimentos

Hoy en día, existen muchas y diferentes ecoetiquetas, pero por suerte hay aplicaciones que nos ayudan a comprenderlas. 

Por ejemplo, Labels for your Planet (de momento solo disponible en Google Play) ayuda a reconocer y comprender las ecoetiquetas de los productos. 

También existen otras aplicaciones para que los consumidores elijan estar mejor informados como Yuka que descifra las etiquetas de alimentos y cosméticos u Open Food Facts, que es una base de datos colaborativa, libre y abierta de productos alimenticios.

En ADICAE sabemos que es un tema complejo y que hay mucha desinformación, por eso pone a tu disposición varios recursos, si te interesa saber más sobre cómo puedes identificar alimentos de calidad y productos sostenibles:

Guía para convertirte en un consumidor crítico y responsable en alimentación

Guía de Alimentación: Planificar y Reutilizar, todo es empezar

Manual práctico sobre consumo crítico en la alimentación

Video 1: Alimentación sostenible

Video 2: ¿De dónde proceden los alimentos que consumes?

Desgranando la estrategia europea para un sistema alimenticio saludable y sostenible

El marco alimenticio y la alimentación en general son unas de las grandes preocupaciones entre los distintos estados miembros de la UE. Hacía mucho tiempo que se venía pidiendo una estrategia alimentaria que fomentara una mejora en los hábitos de consumo alimenticio y esa finalmente llegó con De la granja a la mesa

Aprobada y presentada por la Comisión Europea el pasado 20 de mayo, esta estrategia quedó encuadrada dentro del Pacto Verde Europeo, la principal hoja de ruta para garantizar una economía sostenible en todo el territorio europeo. De vuelta a De la granja a la mesacalificada por la propia Comisión como una de las piedras angulares de las prioridades 2019-2024, esta no tiene otra objetivo que el acercamiento de los consumidores a un sistema alimentario mucho más solidario y sostenible.

Con el ánimo de ser un poco más concretos, la primera de las prioridades de esta nueva estrategia europea es garantizar el acceso a alimentos saludables, asequibles y sostenibles para todos los consumidores europeos. A continuación, es preciso mencionar como prioridad la lucha contra el cambio climático y la protección del medio ambiente y la prevención de la biodiversidad.

Imagen de un agricultor cultivando el campo| Licencia creative commons

A lo anterior habría que añadir también un rendimiento económico justo en toda la cadena alimentaria, de forma que se acabe con la pésima tónica habitual en la que los productores reciben cantidades ínfimas por sus productos mientras que los distribuidores y cadenas comerciales inflan los precios de venta. Sin olvidar el apoyo que las instituciones europeas quieren insuflar a la agricultura ecológica.

En palabras de Frans Timmermans, vicepresidente ejecutivo de la Comisión Europea, «La Estrategia sobre Biodiversidad y la Estrategia «De la Granja a la Mesa», elementos centrales del Pacto Verde, apuntan hacia un equilibrio nuevo y mejorado entre la naturaleza, los sistemas alimentarios y la biodiversidad para proteger la salud y el bienestar de nuestros ciudadanos y, al mismo tiempo, incrementar la competitividad y la resiliencia de la UE».

Uso de plaguicidas

Para lograr lo anterior, la UE articula una serie de proposiciones y medidas referentes a distintos ámbitos, todos ellos complementarios. Respecto al uso de plaguicidas en la agricultura, que contribuyen a la contaminación en el suelo, agua y aire, se tomarán medidas para reducir un 50% el uso de los plaguicidas químicos para 2030 y otras tantas para reducir un 50% el uso de los plaguicidas más peligrosos para 2030.

Exceso de nutrientes

El exceso de nutrientes en el medio ambiente es otra fuente importante de contaminación en el aire, el suelo y el agua que repercute de forma negativa en los ecosistemas. Por eso mismo, las medidas relacionadas con lo anterior irán encaminadas a reducir las pérdidas de nutrientes en al menos un 50% sin alterar la fertilidad del suelo, al tiempo que se reduzca el uso de fertilizantes al menos un 20% para 2030.

El excesivo uso de antibióticos genera una resistencia y su pérdida de eficacia| Licencia creative commons.

Resistencia a los antimicrobianos

Esta situación, que deriva del excesivo uso de los antibióticos para la salud humana y animal, ocasiona unas 33.000 muertes de personas de la Unión Europea cada año. En ese sentido, la Comisión reducirá un 50% las ventas de antimicrobianos (agente que mata microorganismos o detiene su crecimiento) para animales de granja y de acuicultura de aquí a 2030.

Fomento de la agricultura ecológica

La agricultura ecológica es una práctica respetuosa con el medio ambiente que debería seguir desarrollándose. Por eso mismo, la Comisión Europea impulsará el desarrollo de los cultivos ecológicos en la UE con el fin de que en 2030 el 25% de todas las tierras agrícolas se dedique a la agricultura ecológica.

La Comisión Europea es totalmente consciente de la necesidad de crear un entorno alimentario saludable para que las decisiones sostenibles sean fáciles de tomar y ejecutar. Eso solo puede pasar por una mayor información y formación a los consumidores europeos y ofreciendo todo tipo de ayudas a la producción sostenible y ecológica.

Imagen de ejemplo de Nutriscore aplicado a un alimento| Licencia creative commons.

Nuevo sistema de etiquetado 

Si bien en España ya contaremos con Nutriscore desde principios de 2021, la Comisión Europea propondrá un etiquetado nutricional obligatorio en la parte frontal de los alimentos. La idea es disponer a medio plazo de un marco de etiquetado de alimentos sostenibles que abarque los aspectos nutricionales, climáticos, medioambientales y sociales de los alimentos.

Intensificar la lucha contra el desperdicio de alimentos

En España se desperdician 7,7 millones de toneladas de alimentos al año y entre un 30% y un 50% de los alimentos comestibles acaban desechados. Lógicamente esa es una tendencia que no puede continuar, por lo que desde las instancias europeas se pretende reducir un 50% de los residuos alimentarios per cápita en el comercio minorista y entre los consumidores en 2030. Eso pasa por proponer objetivos vinculantes entre los estados miembros, de forma que exista seguimiento y control.

Investigación e innovación

Habrá inversiones en I+D por valor de 10.000 millones de euros en el marco de Horizonte Europa para la alimentación, la biomecánica, los recursos naturales, la agricultura, la pesca, la acuicultura o el medio ambiente. A eso, por supuesto, habría que sumar los servicios de asesoriamiento a explotaciones y la red de datos de sostenibilidad agrícola de la Política Agraria Común.

Imagen de un mercado de productos saludables y sostenibles| Licencia creative commons.

Transición a nivel mundial

En caso de alcanzar ese nivel o marco de sostenibilidad para los productos europeos, eso podría repercutir en una mejora de la ventaja competitiva y en nuevas oportunidades comerciales para los agricultores europeos. Así, la UE colaborará con terceros países y organizaciones internacionales para apoyar el paso mundial hacia sistemas alimentarios sostenibles.

Respecto a los plazos de aplicación de la estrategia europea de alimentación De la granja a la mesa, esta ha dado comienzo a finales del 2020 y para 2023 todas y cada una de las medidas estarán implementadas.

Por citar lo que ya está en movimiento, serían:

  • Adopción de recomendaciones relativas a los nueve objetivos específicos de la política agrícola común (PAC) para cada uno de los Estados miembros antes de que presenten oficialmente sus respectivos proyectos de plan estratégico de la PAC.
  • Revisión del programa de promoción de la UE para productos agrícolas y alimentarios, con miras a aumentar su contribución a la producción y el consumo sostenibles.

Para más información sobre los plazos, recurrir al anexo de la propia estrategia: https://bit.ly/38HlACV.

Resúmenes de los encuentros de Granada y del interterritorial norte

El pasado día 17 de noviembre se celebró el encuentro entre productores y consumidores de la provincia de Granada. En el mismo se puso de relieve la alimentación saludable y sostenible y las múltiples ventajas que este modelo tiene para la salud y el planeta.

El primer ponente fue Diego Hernández Castillo, propietario de la explotación agraria en la Costa Tropical de Granada, socio de «Hortícolas Calabaza S.L.», agricultor y miembro de la Cooperativa «Las Hortichuelas». Mientras que en segundo lugar intervino María José Cortés Pallars, licenciada en economía con Master en internacionalización de empresas y estudios de investigación sobre la eficiencia y medio ambiente por la Universidad de Granada.

Diego contó, desde su experiencia como agricultor, las ventajas e inconvenientes que tiene la agricultura convencional y el cultivo por medio de invernaderos, sobre todo de cara a la comercialización de los productos. Él destaca a las cooperativas agrícolas sobre el resto de empresas del sector porque respetan de una mejor forma el trabajo del agricultor y visibilizan al pequeño productor en las mismas condiciones que las grandes corporaciones de cultivo.

También destacó la gestión de residuos que realizan en su explotación, que por mandato europeo, y conciencia propia, provoca que su producción sea mínima en cuanto a desechos. Durante su exposición mencionó las reivindicaciones en forma de manifestaciones que se desarrollan por la zona donde él trabaja contra los bajos precios que pagan los distribuidores y grandes almacenes a los productores.

María José centró su intervención en la educación al consumidor, explicando por qué motivos es aconsejable recurrir a los productos sostenibles, ecológicos, frescos, de cercanía y de temporada. Hablamos de un impacto positivo en la salud de los consumidores (gran calidad alimentaria), en el medioambiente (menos gases por la distribución y menor empleo de embalajes), de un fomento del empleo local y de generación de riqueza para las comunidades.

Esta charla se distinguió por la defensa de las estrategias de economía circular en una explotación agraria convencional, con la idea de que este tipo de agricultura también se está transformando por los requerimientos de los consumidores y de las administraciones. Así mismo, el consumo de productos de kilómetro cero trae consigo enormes reducciones en la emisión de gases de efecto invernadero, una mayor opción de consumo y el empoderamiento de los consumidores.

Taller interterritorial norte

Este encuentro, que se ocupó de la mejora en los modelos alimenticios de cuatro de las comunidades autónomas de la región norte -La Rioja, Navarra, Euskadi y Cantabria-, contó con las siguientes intervenciones:

  • Marta, presidenta de la Ganadería Val del Mazo, cuyo objetivo es la producción de alimento cárnico saludable y sostenible innovando en los procesos.
  • Koldo Rey Abasolo, coordinador de Bionekazaritza: una asociación de productoras y consumidoras que apuestan por un modelo de producción agroecológica.
  • Ummar, presidente de Ekoeki, una asociación sin ánimo de lucro y grupo de consumo de productos locales y ecológicos.
  • Julián García Plisson, gerente de FECOAR, un proyecto integrador del cooperativismo vitivinícola riojano.
  • Marisa Bermejo Fernandez fundadora, promotora y directora de NATIVUM, la aplicación móvil para vender productos locales .
  • Alfonso Lacuesta Pérez, agente de innovación en IDEALimentación, un proyecto que permite el incremento de valor añadido en los productos agro-ganaderos.
  • Aitor Azkarate Tomassone, socio de Jaureguia; ganadería y quesería ecológica, con especial sensibilidad hacia grupos de consumo y escuelas desde punto de vista educativo.

Tras la correspondiente exposición de cada ponente sobre las actividades que desarrollan, la sesión giró en torno a cómo la pandemia está afectando a los productores y al consumo en general. Los socios de ADICAE también se preocuparon por las dificultades que atraviesan los pequeños productores y lo indefensos que se encuentran con la competencia de las grandes corporaciones de producción, distribución y comercialización.